LOS ÓSCAR 2015: Y ‘BIRDMAN’ GANÓ LA BATALLA FINAL


Por Domingo J. González (Digital 104 Comunicación)


87 ediciones llevan ya los Óscar, autoproclamados -con el beneplácito o conformidad de todos- como ‘los premios más importantes del cine’. Hollywood es Hollywood. No conviene olvidarlo. Y los Óscar de Hollywood premian lo mejor de Hollywood. De ahí que, por ejemplo, haya sólo una categoría para películas de habla no inglesa y sea muy raro que una película en otro idioma pueda optar a algún premio que no sea ése. O de ahí que se hable de que determinada película indie se ha colado en la carrera al Óscar. Todo esto es algo que ya sabemos, pero que conviene siempre tener presente para no dejarnos arrastrar por el hollywoodcentrismo, que siempre acaba impregnándolo todo en días como estos. Hecha esta extraña introducción, los de este año han sido unos Óscar peculiares. Y lo han sido porque la cosa se dirimía entre Birdman y Boyhood, dos películas que podríamos denominar ‘de autor’ o por lo menos, de esas que intentan escaparse (sin suicidarse tampoco) de los caminos más trillados del cine. 


Finalmente fue la noche del mexicano Alejandro González Iñárritu. Y esto puede tener miles de lecturas. Una de ellas, la más obvia, podría ser que el premio confirma por fin al cineasta mexicano en Hollywood. Otra, la más peligrosa (por aquello de las comparaciones), que con él sigue los pasos de su compatriota, Alfonso Cuarón, aunque la taquilla de Birdman, no lo olvidemos, no ha sido ni mucho menos la de Gravity..


Pero no sólo fue la noche de Iñárritu. También lo fue de Julianne Moore… Y de Eddie Redmayne… Y de dos actores, J. K. Simmons y Patricia Arquette, que, hace unos años, difícilmente podrían haber pensado estar aquí, en lo más alto -en ‘lo más alto’ de Hollywood, se entiende-. Lo fue también de Alexandre Desplatt… Y de Patrick Osborne… Y de Graham Moore… Algunos, como ven, no necesitan presentación y otros… pues sí. ¿Nos acompañan en el tradicional repaso a los ganadores de los Óscar 2015?

Mejor película: Birdman

Birdman es la gran vencedora del año, aunque no deja de ser curioso que en una película coral sobre el mundo de los actores y con interpretaciones sobresalientes ninguno de ellos se haya llevado la estatuilla. Ha llegado al Óscar aguantando como ha podido el tirón después de estrenarse con gran éxito, aunque sin premio, en el Festival de Venecia y aguantar la feroz competencia de Boyhood, la “otra” película del año. Entre ellas se han repartido todos los premios, protagonizando una batalla como hacía tiempo no se libraba en la carrera hacia el Óscar. La última, la más importante de todas, se la ha llevado Birdman.

Mejor director: Alejandro González Iñárritu por Birdman

El triunfo de Alejandro González Iñárritu no es sólo su espaldarazo como cineasta en Hollywood, sino la confirmación del triunfo de toda una generación de profesionales procedentes de México. Cuarón abrió el camino en los Óscar con Gravity y ahora Iñárritu recoge el testigo. En ambos casos, y es de justicia reconocerlo, encontramos la presencia esencial de un equipo técnico sobresaliente con el director de fotografía Emmanuel Lubezki a la cabeza. La carrera de Iñárritu en Hollywood ha ido paso a paso. Empezó llamando la atención con Amores perros, nominada a mejor película de habla no inglesa. Prosiguió colando en las nominaciones a Naomi Watts y Benicio del Toro, actores de su segunda película, 21 gramos. Su tercer largometraje, Babel, le dio por fin la nominación a mejor director y mejor película, además de otras cinco nominaciones más -el músico Gustavo Santolalla se llevó la estatuilla a casa-. Tras Biutiful con la que volvió a optar al premio a mejor película extranjera y por la que también estuvo nominado su protagonista, Javier Bardem, ha llegado Birdman, su película más compleja. Y con ella ha llegado el triunfo.

 

Mejor actriz: Julianne Moore por Siempre Alice

El pueblo pedía justicia y la Academia se la dio. A sus 54 años y después de cuatro nominaciones fallidas, Julianne Moore consigue el galardón. Dúo de pelirrojos este año (curiosidad tonta) como mejores actores. Dos veces había optado Moore como protagonista, por El fin del romance y Lejos del cielo y otras dos como secundaria, por Boogie Nights y Las horas. El Óscar es uno de los pocos galardones que le restaban en su carrera. De hecho, Moore puede presumir de haber ganado el premio a mejor actriz en los tres festivales europeos más importantes: Cannes (Maps to the Stars), Venecia (Lejos del cielo) y Berlín (Las horas).

Mejor actor: Eddie Redmayne por La teoría del todo

La transformación del pelirrojo Eddie Redmayne en Stephen Hawking acabó finalmente por desbancar al otro gran favorito de la categoría, Michael Keaton. Redmayne ya había sobresalido en el reparto de Los miserables, la adaptación del célebre musical a cargo del británico Tobe Hooper, pero su trabajo en la película de James Marsh ha sido su sorprendente catapulta al estrellato. Antes, sus trabajos más destacados fueron en Elizabeth: la edad de oro y en la adaptación televisiva de Los pilares de la tierra. En teatro, ganó un premio Tony en 2010 por Reds. Veremos cómo orienta su carrera ahora.

Mejor actriz de reparto: Patricia Arquette por Boyhood

Quién iba a decirle que estaría recogiendo un Óscar. Ella que siempre fue la hermana pequeña (y guapa) de Rosanna Arquette. Para colmo, a finales de los 90 su carrera empezó a hundirse y sólo el éxito de una serie de televisión, Médium, la salvó del desastre. Pero claro, resulta que durante todo este tiempo, Patricia Arquette había estado haciendo una película tan marciana en su forma de producción como Boyhood. Si miramos hacia atrás en su carrera, habría que destacar títulos que en los 90 fueron símbolo de una generación como Amor a quemarropa, intentos de ganarse el respeto como actriz dramática, Más allá de Rangún, y, especialmente, su colaboración con dos cineastas de culto en dos de sus mejores películas: el Tim Burton de Ed Wood y el David Lynch de Carretera perdida.

Mejor actor de reparto: J. K. Simmons por Whiplash

Secundario habitual sobre todo del cine indie estadounidense, J. K. Simmons consigue la gloria con un personaje que para muchos podría haber competido incluso como protagonista. Antes, hemos podido verlo en la saga Spiderman, en dos obras de los hermanos Coen de las consideradas ‘menores’, Ladykillers y Quemar después de leer y sobre todo, en Juno. En televisión, se ha hecho notar en series como Ley y ordenOz y The closer. Ha aprovechado su oportunidad.

Mejor guion original: Alejandro González Iñárritu, Nicolás Giacobone, Alexander Dinelaris y Armando Bo por Birdman

El gran vencedor del año, González Iñárritu, consigue reconocimiento también como guionista. Para el complejísimo guion de Birdman se rodea de un equipo ya conocido. Los tres han escrito junto al mexicano antes. Nicolás Giacobone y Armando Bo trabajaron junto a Iñárritu en el guion de Biutiful y repitieron, junto a Alexander Dinelaris, en The One Percent, un proyecto para televisión que se encuentra en fase de preproducción. El director, que hasta hace unos años parecía deberle todo a los guiones corales de Guillermo Arriaga, ahora triunfa con sus propias historias.

Mejor guion adaptado: Graham Moore por The Imitation Game

The Imitiation Game solo se llevó un premio, pero fue en guion. El joven Graham Moore se hizo con la estatuilla gracias a su adaptación del libro biográfico Alan Turing: The Enigma. Moore es uno de los grandes descubrimientos de este año para la industria cinematográfica estadounidense. Antes del guion de The Imitation Game, con el que ha arrasado en todas las galas de premios, había trabajado en el equipo de guionistas de la serie 10 razones para odiarte y escrito y producido los cortometrajes Pirates vs Ninjas y The Waiting Room, que también dirigió. 

Mejor fotografía: Birdman

Pocos premios tan merecidos. Sí, el blanco y negro de Ida era fabuloso y el universo de Wes Anderson se apoya también en la fotografía, pero es que lo que Emmanuel Lubezki – a instancias de Iñárritu, claro- ha hecho en Birdman escapa a cualquier calificativo. Es su segundo premio de la Academia después del que consiguiera gracias a Gravity. Lubezki es uno de los grandes directores de fotografía de la actualidad, nominado en siete ocasiones al premio y con trabajos tan destacados y diferentes como Hijos de los hombres o Y tu mamá también de Alfonso Cuarón, El nuevo mundo, El árbol de la vida y To the Wonder, de Terrence Malick o Sleepy Hollow de Tim Burton. 

Mejor montaje: Tom Cross por Whiplash

Uno de los profesionales desconocidos a los que el éxito de Whiplash catapulta en Hollywood es el montador Tom Cross. Hasta ahora sus referencias más destacadas podrían ser haber formado parte del equipo de edición de Corazón rebelde, aquel retrato de un músico de country en decadencia que dio el Óscar hace unos años a Jeff Bridges. Ahora, curiosamente con otra película en torno a la música, consigue la estatuilla en su primera nominación. Por cierto y hablando de curiosidades, el director Damien Chazelle hizo Whiplash adaptando su propio cortometraje honómino, que también había montado Tom Cross.

Mejor banda sonora: Alexandre Desplatt por El gran hotel Budapest

También había que hacer justicia con el compositor francés y a la octava nominación fue la vencida. Este año competía consigo mismo con su trabajo en The Imitation Game. No es la primera vez que pone música al universo Wes Anderson. Ya habían trabajado juntos en Fantástico Mr Fox. Además, suyas son bandas sonoras nominadas como Philomena, The Queen o El curioso caso de Benjamin Button que han hecho que su nombre no sólo sea conocido en EEUU, sino que muchos lo consideren el mejor compositor para cine de la actualidad.

Mejor canción: ‘Glory’ de Selma

La polémica por las protestas de los actores negros ante el olvido de la Academia a Selma -que optaba a mejor canción y a mejor película- hacían que éste fuera uno de los premios más o menos cantados (sin chistes) de la noche. Además, al frente de ‘Glory’, una canción con un peso fundamental en la película, estaba uno de los nombres de moda del R&B mundial, John Legend, que compartió trabajo, nominación y, finalmente, gloria con el rapero (y actor) Common. 


Las nominaciones a El gran hotel Budapest parecían ir encaminadas al reconocimiento de la Academia a uno de los creadores estadounidenses más peculiares de los últimos años. Ese respaldo, en cuanto a premios, se quedó finalmente en las categorías más plásticas: música, vestuario, dirección artística (diseño de producción en terminología Óscar) y maquillaje. Le faltó fotografía, pero es que Birdman era mucho Birdman.

Mejor dirección de arte: Adam Stockhausen y Anna Pinnock por El gran hotel Budapest

Tanto para Adam Stockhausen como para Anna Pinnock es el primer Óscar de sus carreras. Stockhausen repetía con Anderson tras Moonrise Kingdom, donde también fue diseñador de producción, y Viaje a Darjeeling, donde formaba parte del equipo de arte. Fuera de la factoría Anderson, su trabajo más destacado ha sido 12 años de esclavitud, por la que ya estuvo nominado el año pasadoPara Pinnock, decoradora en set, era su quinta nominación tras las de Gosford Park, La brújula doradaLa Vida de Pi y la este año, compitiendo consigo misma, por Into the Woods.

Mejor vestuario: Milena Canonero por El gran hotel Budapest

La veterana Milena Canonero consigue el cuarto Óscar de su carrera por la película de Wes Anderson. Antes, lo logró en 1976 con Barry Lindon; en 1982 por Carros de fuego; y en 2007 por María Antonieta. En su currículo encontramos además trabajos tan destacados como La naranja mecánica, Cotton Club, El ansia, Dick Tracy o la serie Corrupción en Miami. Es su tercer trabajo para Wes Anderson después de Viaje a Darjeeling y Life Aquatic.

Mejor maquillaje: Frances Hannon y Mark Coulier por El gran hotel Budapest

Frances Hannon consigue el Oscar con su cuarta colaboración con Wes Anderson tras Life Aquatic, Viaje a Darjeeling y el cortometraje Hotel Chevalier. En su trayectoria destacan además sus trabajos en El discurso el rey, Guerra mundial Z o X-Men: Primera generación

Mark Coulier (maquillaje) alcanza su segundo Óscar -el primero lo consiguió en 2012 por convertir a Meryl Streep en Margaret Thatcher para La dama de hierro-. En su haber tiene trabajos destacados como los de la saga Harry Potter -de su cabeza salió, por ejemplo, el diseño de Lord Voldemort-, series de TV como Little Britain o Merlín y películas como Guerra mundial Z, RushMandela: el largo camino hacia la libertad.

 

Mejor edición de sonido (efectos sonoros): Alan Robert Murray y Bob Asman por El francotirador

La polémica (y lucrativa) película de Clint Eastwood se fue a casa con un único premio, el de edición de sonido, superando la dura competencia de, sobre todo, Interstellar de Christopher Nolan. Para el tándem Murray y Asman, habituales en el cine de Eastwood, es su segundo premio tras Cartas desde Iwo Jima. También estuvieron nominados por Banderas de nuestros padres y Space Cowboys y, un poco antes, en 1996 por la cinta de acción Eraser. Murray es el más veterano de los dos y a éstas suma dos nominaciones más, junto a Robert G. Henderson: Lady Halcón y Arma letal 2

Mejor mezcla de sonido: Craig Mann, Ben Wilkins y Thomas Curley por Whiplash

David venció a Goliat en una categoría tan técnica como la de ‘mezcla de sonido’. Para los tres es su primera nominación en la categoría y su primer galardón. Craig Mann ha destacado antes en trabajos como Capitán América o El ultimátum de Bourne. Es quizás el que atesora títulos más conocidos en su currículo. Por su parte, el británico Ben Wilkins ha trabajado en el debut de Angelina Jolie como directora, En tierra de sangre y miel y Thomas Curley en películas como Ouija o la reciente La señal.

Mejores efectos visuales: Paul Franklin, Andrew Lockley, Ian Hunter y Scott Fisher por Interstellar

Y la gran producción de efectos especiales del año no defraudó en esta categoría. Interstellar, el asombroso viaje al espacio de Christopher Nolan, se hizo con el máximo galardón del año superando a tres películas de superhéroes y a la nueva entrega de ‘los simios’. Franklin, habitual en el cine de Nolan, ya consiguió el premio por Origen y estuvo nominado por El caballero oscuro -en ambos casos junto a Andrew Lockley-. Ambos han trabajado en la saga Harry Potter aunque en títulos diferentes. Por su parte, Scott Fischer e Ian Hunter se han unido al equipo de Nolan desde la última entrega de la saga Batman (El caballero oscuro: la leyenda renace). Fischer participó en Origen y en otro trabajo de Óscar,Titanic, pero no como uno de los titulares del departamento.

Mejor película de habla no inglesa: Ida (Polonia)

Cualquiera de las opciones hubiera sido una gran ganadora, pero nadie le hizo sombra, como por otra parte se preveía, a la polaca Ida, de Pawel Pawlikowski. Con el Óscar, la cinta remata un año asombroso en el que ha ido sumando enteros y lo ha acabado ganando prácticamente todo: desde los cinco galardones en el Festival de Gijón a los cinco Premios del Cine Europeo o al reciente Goya a la mejor película europea. Pawlikowsli, a sus 57 años, no es precisamente un recién llegado al cine, así que habrá que ver si la trascendencia de la película acaba traduciéndose en su propia carrera.

Mejor largometraje de animación: Big Hero 6

En una categoría donde muchos echaron de menos a La Lego Película y en la que la favorita era una secuela, Como entrenar a tu dragón 2, volvió a ganar Disney (el Disney de la era Pixar). Chris Williams y Don Hall son sus directores. Williams es quizá el más conocido de los dos. Debutó en la dirección con Bolt, de la que también firmaba el guion y por la que optó al Óscar en 2009 junto a Byron Howard. Hall, por su parte, ha destacado como director de Winnie the Pooh y ha trabajado en el departamento de animación de títulos como Tiana y el sapo, Chicken Little o El emperador y sus locuras.

Mejor largometraje documental: Laura Poitras por Citizenfour

Una vez más, la política y la polémica pudo con el arte en el Óscar a mejor documental. Laura Poitras ganó el premio con este retrato de Edward Snowden, el ex trabajador de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de EEUU que reveló la intromisión de las autoridades estadounidenses en las vidas privadas de sus ciudadanos y destapó así uno de los más importantes escándalos de los últimos tiempos. Es el cuarto largometraje documental de Poitras. Ya estuvo en la carrera al Óscar con My country, my country, codirigido junto a Jocelyn Glatzer.

Mejor cortometraje de animación: Buenas migas (Feast)

Un precioso cortometraje de Disney, protagonizado por un encantador perro (y mucha y variada comida) se hizo con el Óscar a mejor corto de animación. Pudimos verlo en cines precediendo, curiosamente, a Big Hero 6, el ganador en largos. Detrás de él, encontramos a Patrick Osborne, que debuta aquí a lo grande como director y guionista después de diez años trabajando como animador en títulos como Rompe Ralph, Enredados o Bolt.

Mejor cortometraje documental: Crisis Hotline: Veterans Press 1

El premio al mejor corto documental fue a parar a este acercamiento a los trabajadores de la United States Department of Veterans Affairs Suicide Hotline, un canal de comunicación entre los veteranos de guerra y personal cualificado para afrontar las huellas psicológicas que el conflicto bélico deja en los antiguos militares. Ellen Goosenberg Kent, su directora, posee una larga trayectoria en el documental televisivo, contando con cuatro premios Emmy al mejor programa infantil y otras dos nominaciones, una al mejor programa informativo y otra al mejor programa de no ficción.

Mejor cortometraje de ficción: La llamada

Curiosamente, el protagonismo del mejor cortometraje de ficción también recae en un ‘telefóno de la esperanza’. El británico Mat Kirkby firma un cortometraje protagonizado por Sally Hawkins -actriz nominada el año pasado por su trabajo en Blue Jasmine-. Kirkby trabaja como realizador de videoclips -entre ellos algunos de Adele o Muse- y publicidad. Con este, su segundo cortometraje, se hizo, entre otros galardones, con el máximo premio en Tribeca.



Anuncios

2 comentarios en “LOS ÓSCAR 2015: Y ‘BIRDMAN’ GANÓ LA BATALLA FINAL

  1. ¡Hola! Sinceramente, aunque no dudo de la buena calidad de todas estas películas, muy pocas de ellas me llaman la curiosidad. La que si he visto y no dude en hacerlo porque realmente adoré la increíble calidad del libro en el que se basaba es “Siempre Alice”. El libro fue un relato emotivo pero realista sobre lo que era afrontar el diagnostico del alzheimer precoz y, aunque la película omitió ciertas cosas o cambió otras, en general se conservó muy bien la esencia del libro y Julianne Moore hizo un papel digno de merecer el Oscar. De las otras que se mencionan como premiadas, me gustaría ver “La teoría del todo” pues las otras no han conseguido despertar mi curiosidad. ¡Saludos! 😉

    Me gusta

  2. Hola, Omaira. Gracias por tu comentario. Pues para nosotros ha sido un gran año de cine y la batalla librada entre 'Boyhood' y 'Birdman', una batalla de altura, entre dos películas de gran calidad. ¡Saludos!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s