Estas 10 también cumplen 25

Forrest Gump, Pulp Fiction, Cuatro bodas y un funeral… Se está hablando mucho este año de algunas películas que celebran el 25 aniversario de su estreno. Pero nos quedamos normalmente, claro, en el mundo anglosajón o el criterio de selección pasa por los números que hizo en taquilla. A nosotros nos ha dado por señalar hoy otras, algunas de ellas, si es que pasaron por nuestros cines, lo hicieron de forma fugaz, pero son obras clave en las filmografías de sus creadores y fueron (en algunos casos son) hitos para la cinefilia internacional…

1. Balas sobre Broadway

Woody Allen estaba en plena forma. Balas sobre Broadway llegaba después de Maridos y mujeres, una de las grandes películas de su autor y antes de la divertidísima Poderosa Afrodita. Allen se sumergía en el Broadway de los años 20 con un autor teatral de provincias (John Cusack) que quiere triunfar pero no tiene ni un duro, una ambiciosa corista (Jeniffer Tilly) y un mafioso (Chazz Palminteri) capaz de todo por contentar a su amante…

La película obtuvo ¡siete nominaciones! en los Óscar -incluidos director y guion- y se llevó uno, el de mejor actriz de reparto para Dianne Wiest, galardón al que optaba también Jeniffer Tilly, compañera en Balas sobre Broadway, y que ya había obtenido Wiest por cierto por su trabajo en Hannah y sus hermanas, otra obra capital de Allen.

2. Exótica

Hubo un tiempo en el que el nombre del canadiense de origen armenio Atom Egoyan estaba en las coordenadas de cualquier cinéfilo que se preciase. Hoy su rastro se ha acabado diluyendo, pero fue en esta época, mediados de los 90, cuando forjó su prestigio con títulos como El liquidador, este Exótica o El dulce porvenir.

Estamos ante una historia coral, un thriller oscuro y sórdido en el que varios personajes y sus secretos se entrecruzan en el club nocturno que da título a la película.

El filme consiguió el premio FIPRESCI en el Festival de Cannes de ese año y fue elegida mejor película canadiense en el Festival de Cine de Toronto.

3. Querido diario

Considerada como la quintaesencia del cine de Nanni Moretti, Querido diario se convirtió en un clásico instantáneo. Su relato parcialmente autobiográfico, con el propio director interpretándose a sí mismo, su puesta en escena casi documental y sobre todo su ajustado tono cómico pese a bordear elementos del drama, acabaron convirtiéndola en la obra cumbre de su director, celebrado como una especie de Woody Allen a la europea.

La película consiguió el galardón al mejor director en Cannes, cinco premios David de Donatello (película, director, guion, producción y música), el premio FIPRESCI en los Premios del Cine Europeo o el reconocimiento como mejor película extranjera en los Sant Jordi.

4. Chungking Express

Su director, el hongkonés Wong Kar-Wai, era aún un desconocido en Occidente, pero la reinvindicación tarantiniana de esta película y la difusión que encontró en la revista Cahiers du Cinema lo lanzaron a una fama mundial que sus películas posteriores (Happy Together, Deseando amar, 2046) convertirían en prestigio autoral.

Chunking Express está formada por dos historias independientes en las que se cuentan las peripecias de dos agentes de policía inmersos en la noche, en la soledad, en el tráfico de drogas y en la corrupción, que tendrán la oportunidad de dar un giro a sus vidas.

Estrenada en el Festival de Locarno, la película tiene en su palmarés reconocimientos como el FIPRESCI y el de mejor actriz en el Festival de Cine de Estocolmo, el de mejor actor en el de Taipei o cuatro premios de cine de Hong Kong (película, director, actor y montaje).

5. Los juncos salvajes

Una de las mejores películas de su director, André Téchiné, y uno de los títulos emblemáticos del cine francés de la década de los 90. Los juncos salvajes retrataba el despertar sexual y político de tres adolescentes con la guerra de Argelia como trasfondo.

El reparto lo formaban los debutantes Stéphane Rideau, Gaël Morel y Élodie Bouchez -esta última ha sido la que mayor éxito ha cosechado posteriormente en su carrera-.

La película obtuvo el galardón a mejor película en lengua extranjera en los Premios del Círculo de Críticos de Cine de Nueva York y en Los Ángeles Film Critics Association Awards y cuatro premios César (película, director, guion y actriz revelación).

6. Satantango

Otro que en 1994 no era ni de lejos el autor de prestigio internacional que ha acabado siendo, pero que ya ponía los primeros peldaños es el húngaro Béla Tarr. Satantango es la abrumadora adaptación -dura más de siete horas- de la novela de László Krasznahorkai, colaborador frecuente del cineasta.

La película se centra en el fracaso de una granja colectiva en la Hungría de los últimos años del régimen comunista y en sus consecuencias.

La obra de culto por antonomasia de su director -y tiene muchas- por su extensión y por un magnético blanco y negro que acabó convirtiendo en marca de la casa. En ella se dan cita Dreyer, Tarkovsky o Antonioni, pero a la vez se consolidan las apuestas estéticas de su director con una cuidada puesta en escena de encuadres preciosistas, planos largos y sordidez temática creando una experiencia, dicen, malsana, radical y difícil de completar y de olvidar.

7. Comer, beber, amar

Comer, beber, amar fue la confirmación internacional para el taiwanés Ang Lee tras el primer éxito conseguido con El banquete de bodas y la que le permitiría dar el salto a EEUU para desarrollar una carrera ireegular en la que destacan títulos como Sentido y sensibilidad, La tormenta de hielo o Brokeback Mountain. Además, como curiosidad, fue la primera película que Lee pudo rodar en su Taiwan natal.

La vida del veterano cocinero Chu y las tres hijas solteras con las que vive gira en torno a la preparación de la comida familiar de cada domingo.

Nominada a mejor película de habla no inglesa en los Óscar, los Globos de Oro y los BAFTA y seis nominaciones en los Independent Spirit Award (película, director, actriz, actor, guion y fotografía).

8. Ed Wood

Tim Burton ya era un autor respetado por sus películas de temática fantástica, sus imaginativos universos y su peculiar sentido del humor y por conectar tam bien con ese espacio intermedio entre la infancia y la edad adulta en el que vivimos muchos. Con Ed Wood dio el primer gran viraje de su carrera como director para contar la historia del “peor director de la historia”, demostrando que podía ser también un cineasta respetable en otro tipo de cine más… ¿serio?

Martin Landau se llevó el Óscar y el Globo de Oro al mejor actor secundario y la película estuvo nominada además al Globo de Oro a mejor película en Comedia/Musical y al mejor actor (Johnny Depp). Pero también se reivindicó fuera de las fronteras estadounidenses colocándose en el Top 10 del año para Cahiers du Cinema o recibiendo el premio a mejor película extranjera en las medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos en España.

9. Fresa y chocolate

La película responsable de que volviéramos a mirar hacia el cine cubano y uno de los grandes éxitos internacionales salidos de la isla caribeña. Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío contaban una historia abiertamente LGTB que además presentaban en sociedad a tres actores que después trabajarían frecuentemente en España: Jorge Perugorría, Vladimir Cruz y Mirtha Ibarra.

Nominada al Óscar a mejor película extranjera, sí obtuvo este premio en los Cóndor de Plata y los Goya y una mención especial del jurado en el Festival de Cine de Berlín.

Fue la penúltima película de Gutiérrez Alea, por entonces un veterano superviviente del cine cubano, que repetiría tándem con Tabío dos años más tarde en la comedia Guantanamera, su despedida.

10. 71 fragmentos de una cronología del azar

Michael Haneke había llamado la atención ya con su ópera prima El séptimo continente y sobre todo con la polémica El vídeo de Benny, labrándose fama internacional y prestigio entre la cinefilia. Esta historia coral sobre la violencia, tercer filme de su carrera, es quizá su obra más desconocida, pero condensa todos los elementos del cine del austriaco.

En su palmarés destacan tres premios en el Festival de Cine de Sitges (película, guion y premio de la crítica) o el galardón a mejor película en el Festival de Chicago.

Y un extra: The Kingdom

Esto de cineastas de prestigio que se pasan a la televisión no es tan reciente como parece. Al menos en Europa ha sido una constante desde hace décadas y ejemplos hay muchos desde el Fassbinder de Berlin Alexanderplatz a los trabajos televisivos de Bergman, Haneke -de hecho comenzó en televisión- o Lars von Trier. Este último lanzó en 1994 una serie de terror que con el tiempo se ha convertido en una obra de culto gracias a su edición en España en DVD. Dos temporadas en un hospital donde pasan cosas muy extrañas y en la que también hay hueco para el sentido del humor marca de la casa -sí, Von Trier lo tiene, ¿o es que no han visto El jefe de todo esto?-.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.