Premios Goya 2020: La gloria fue para Almodóvar

Por Domingo J. González (Digital 104 Comunicación)

Desde su paso por el Festival de Cannes, parecía claro que Dolor y gloria, la película de Pedro Almodóvar, iba a dominar la temporada de premios en nuestro país. Su trayectoria internacional -sólo ensombrecida por la triunfal carrera de la surcoreana Parásitos– no hacía más que aumentar las expectativas de cara a los Goya. Y se cumplieron. De sus competidoras, La trinchera infinita era la única que parecía poder disputarle alguno de los grandes premios, aunque siempre estaba la incógnita de si el reconocimiento a ese otro cine español que tan bien representa Oliver Laxe y su O que arde, podía atreverse con algún Goya en las categorías principales. Finalmente, sólo Belén Cuesta (La trinchera infinita) en protagonista -frente, entre otras, a Penélope- y Eduard Fernández (Mientras dure la guerra) en secundario -frente a Exteandía y Sbaraglia- pudieron arañar algo de su gloria. Vamos con nuestro tradicional repaso por todos los ganadores del año.

Mejor corto animación: Madrid 2120, de José Luis Quirós y Paco Sáez

Una ‘distopía madrileña’ gana el Goya a mejor cortometraje de animación. Firman Madrid 2120 José Luis Quirós y Paco Sáez -ambos en su debut en la dirección- y detrás de la producción está la Ligthbox Academy, la escuela creada por Enrique Gato (Tadeo Jones) y donde imparten clases tanto Quirós como Sáez y cuyos alumnos participaron activamente en la realización del filme. Sáez tiene experiencia amplia además como dibujante de storyboards para películas españolas de todo tipo, no sólo de animación.

Mejor corto documental: Nuestra vida como niños refugiados en Europa, de Silvia Venegas Venegas

Detrás de ese título tan poco agraciado, se esconde el nuevo trabajo de la documentalista Silvia Venegas Venegas, que ya estuvo nominada en la misma categoría en 2016 con Palabras de caramelo -en aquella ocasión era la productora-. Como directora, es también suyo el largometraje documental Boxing for freedom (2015) y otros títulos como Los hijos de Mama Wata (2010), Arte por prescripción (2016) o Kafana (Enough, Already!) (2016).

Mejor corto ficción: Suc de síndria, de Irene Moray

Suc de síndria es el segundo cortometraje de la joven directora Irene Moray tras Bad Lesbian (2018) y un exitazo incontestable. Además del Goya, compitió en Berlín, en Chicago, en Londres, en Estocolmo o en IndieLisboa, estuvo nominado a los Premios del Cine Europeo y tiene en su haber reconocimientos como el Gaudí o los de mejor cortometraje y mejor cortometraje español en Cinema Jove o el de mejor cortometraje en el Kaohsiung Film Festival (Taiwán).

Mejor maquillaje y peluquería: Ana y Belén López-Puigcerver y Nacho Díaz por Mientras dure la guerra

Era uno de los premios cantados de la noche y se confirmó. Ana y Belén López-Puigcerver y Nacho Díaz se llevaron el Goya por transformar a Karra Elejalde y Eduard Fernández en Miguel de Unamuno y Millán Astray para Mientras dure la guerra.

Nacho Díaz también optaba al galardón por La trinchera infinita, con el que ganó recientemente en los Premios ASECAN del cine andaluz y repetía estatus de nominado en los Goya tras su primera vez, en 2012, con No habrá paz para los malvados. Es además conocido por ser uno de los responsables de las fabulosas caracterizaciones de Muchachada Nui.

Para Ana López-Puigcerver era su séptima nominación y su segundo premio tras el logrado con Mar adentro -también optó por Julieta, Grand Piano, Blackthorn, Los otros y La lengua de las mariposas-. Para su hermana, Belén, era su primer Goya tras competir en tres ocasiones antes, siempre junto a Ana.

Mejor dirección artística: Juan Pedro de Gaspar por Mientras dure la guerra

Tercer Goya para Juan Pedro de Gaspar tras los logrados con Blackthorn (2012) y La sombra de la ley (2019) -por este último también consiguió un Maestre Mateo-. Ha estado nominado en tres ocasiones más por sus trabajos en El lápiz del carpintero (2004), Zipi y Zape y el club de la canica (2013) y La reina de España (2016), por el que también compitió en los Premios Platino del cine iberoamericano. En su filmografía también destacan títulos como El corazón de la tierra, Che: Guerrilla, Green Zone o El invasor.

Mejor dirección de producción: Carla Pérez de Albéniz por Mientras dure la guerra

Primer Goya en su segunda nominación para Carla Pérez de Albéniz. Antes, había optado al premio como directora de producción de El desconocido (2016) y en los Gaudí por su trabajo en Mientras duermes (2011).

En su filmografía destacan títulos como Darkness, Frágiles, La caja Kovack, La posesión de Emma Evans o Verónica, además de trabajos para televisión como la serie El día de mañana.

Mejores efectos especiales: Mario Campoy e Iñaki Madariaga por El hoyo

El hoyo, una de las sensaciones internacionales de nuestro cine en 2019, se tuvo que conformar con el premio a mejores efectos especiales. Este trabajo ya había conquistado galardones similares en el Festival de Cine de Sitges y en los Premios Gaudí.

Los ganadores son dos jóvenes profesionales ante una oportunidad de oro en la industria. La trayectoria de Iñaki Madariaga, responsable de efectos visuales, incluye apenas la película de animación Megasónicos (1997) y los cortometrajes de acción real Arena (2009) y La casa del lago (2011).

Por su parte, Mario Campoy, responsable de efectos especiales, ha trabajado en La noche del virgen (2016) y en efectos de maquillaje en cortometrajes como Jules D. (2016) o Insidia (2017).

Mejor sonido:  Iñaki Díez, Alazne Ameztoy, Xanti Salvador y Nacho Royo-Villanova por La trinchera infinita

Uno de los dos únicos premios que se llevó La trinchera infinita fue el del sonido. En el equipo, un veterano, Nacho Royo-Villanova y tres profesionales vascos más jóvenes. Para Royo-Villanova es su segundo Goya tras el conseguido con No habrá paz para los malvados, en su séptima nominación. Antes optó a galardón por Sin noticias de Dios, La vida mancha, Isi/Disi, amor a lo bestia, El baile de la victoria, También la lluvia, Grupo 7, El artista y la modelo, Caníbal, La isla mínima y la cinta de animación Ozzy.

Por su parte Iñaki Díez y Xanti Salvador ya compartieron nominación con Handía, la anterior película de los responsables de La trinchera infinita.

Para Alazne Amestoy es su primer Goya en su primera nominación. En su palmarés personal destacaba hasta ahora el premio a mejor sonido conseguido en la Semana de Cine de Medina del Campo por el cortometraje Zela Trovke (Asier Altuna, 2013).

Mejor montaje: Teresa Font por Dolor y gloria

La veterana Teresa Font es, sin embargo, una recién llegada al cine de Almodóvar -tras el fallecimiento de José Salcedo, montador habitual de las películas del director manchego-. Es su segundo Goya tras el conseguido en 1995 por Días contados y lo consigue en su octava nominación. Ha estado en la terna finalista antes por Berlin Blues (Ricardo Franco, 1989), El día de la bestia (Álex de la Iglesia, 1995) y los filmes de Vicente Aranda Amantes (1991), Intruso (1993), Juana la Loca (2001) y Carmen (2003).

Con el montaje de Dolor y gloria ha optado este año a premio también en los Gaudi y en las Medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos, reconocimiento que consiguió en su día, por cierto, con su trabajo en El día de la bestia.

Mejor dirección de fotografía: Mauro Herce por O que arde

Ese ‘otro cine español’ que triunfa en los festivales internacionales asomó la cabeza en la gala del sábado gracias al premio a Mauro Herce como mejor director de fotografía. Los Goya reconocen al fin a un profesional que hasta ahora habían ignorado pese a los reconocimientos logrados con una filmografía apasionante que incluye títulos como Las dos vidas de Andrés Rabadán, El quinto evangelio de Gaspar Hause, Slimane, Mimosas -su primer trabajo a las órdenes de Oliver Laxe- o sus trabajos con Eloy Enciso, Arraianos y Longa noite. Además, como director firma Dead Slow Ahead – Premio Feroz al mejor documental, además de innumerables reconocimientos en festivales- o más recientemente el cortometraje Lonely Rivers. Su trabajo en O que arde le ha valido también el Premio Gaudí de este año.

Mejor canción original: ‘Intemperie’, de Javier Ruibal e interpretada por Silvia Pérez Cruz

Javier Ruibal pareció marcarse ‘un Drexler’ entonando al recoger el Goya una estrofa de Intemperie, la canción que compuso para la película homónima de Benito Zambrano y que aparece en la película interpretada por Silvia Pérez Cruz, a la que, por cierto, no se nombró en ningún momento en la gala. Es la segunda vez que Ruibal opta a un Goya. La primera ocasión fue con Atunes en el Paraíso para la película Atún y chocolate de Pablo Carbonell. Con la canción de Intemperie también conquistó el Premio ASECAN del Cine Andaluz.

Mejor música original: Alberto Iglesias por Dolor y gloria

El profesional con más Goyas volvió a aumentar su ventaja. La unión entre el músico Alberto Iglesias y Pedro Almodóvar parece indestructible. El que fuera compositor de cabecera del primer Médem es ahora quien mejor pone melodía a las historias del cineasta manchego. Además de ser uno de nuestros compositores más internacionales, incluyendo tres nominaciones a los Óscar: El jardinero fiel (2005), Cometas en el cielo (2007) y El topo (2011).

Once Goyas -antes lo consiguió con La piel que habito, También la lluvia, Los abrazos rotos, Volver, Hable con ella, Lucía y el sexo, Los amantes del Círculo Polar, Tierra y con La ardilla roja-, además de estar nominado en seis ocasiones más –Yuli, La cordillera, Julieta, Ma ma, Che y Vacas– avalan una carrera impresionante.

Con la música para Dolor y gloria también conquistó el segundo Feroz de su carrera -el primero lo logró con Quién te cantará, otra de sus grandes composiciones de los últimos tiempos-,

Mejor guion adaptado: Benito Zambrano, Pablo Remón y Daniel Remón por Intemperie

La traslación de la novela de Jesús Carrasco a la pantalla grande le da a Benito Zambrano su segundo Goya como guionista tras el conseguido con su debut, Solas -en aquella ocasión como mejor guion original-. Estuvo nominado también en guion adaptado por La voz dormida. Le acompañan ahora los hermanos Pablo y Daniel Remón, autores de los guiones de filmes de Max Lemcke como Casual Day o Cinco metros cuadrados, para los que es su primer Goya en su primera nominación como guionistas -Pablo Remón optó a un Goya en 2015 por su cortometraje Todo un futuro juntos-.

El guion de Intemperie ya tiene también el Premio ASECAN del Cine Andaluz y opta a las Medallas del Círculo de Escritores sCinematográficos de España.

Mejor guion original: Pedro Almodóvar por Dolor y gloria

Segundo Goya como guionista para Pedro Almodóvar tras el logrado con Mujeres al borde de un ataque de nervios, ambos guiones originales. Ha optado a premio en otras siete ocasiones más por los originales de ¡Átame!, Todo sobre mi madre, Hable con ella -por el que recibió el Óscar-, Volver -con el que ganó en Cannes- y Los abrazos rotos; y los adaptados de La piel que habito y Julieta.

El guion de Dolor y gloria ha estado también nominado en los Premios del Cine Europeo, en los Indiewire Critics’ Poll, en los London Critics Circle Film Awards o en los Latino Entertainment Journalists Association Awards, entre otros reconocimientos internacionales, y en España conquistó el galardón en los últimos premios Feroz.

Mejor película documental: Ara Malikian: Una vida entre las cuerdas, de Nata Moreno

Ara Malikian: Una vida entre las cuerdas, de Nata Moreno, se hizo con el Goya al mejor documetnal del año, premio que también conquistó en los Forqué y que podría conseguir también en las Medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos de España.

La cineasta Nata Moreno ha dado la campanada con su debut en el largo y en el documental, un acercamiento a la vida del violinista Ara Malikian y a su condición de refugiado, después de sólo dos cortometrajes: Al’ Amar (2018) y Le chat doré (2017).

Mejor película de animación: Buñuel en el laberinto de las tortugas, de Salvador Simó

Dos películas muy diferentes se disputaban el máximo galardón en animación, ambas, por cierto, óperas primas. Al final triunfó Buñuel en el laberinto de las tortugas, de Salvador Simó, adaptación del cómic de Fermín Solís, sobre el rodaje de Las Hurdes. Tierra sin pan, de Luis Buñuel, frente a la sorprendente Klaus, que sigue arrasando fuera de nuestras fronteras. El Goya viene a sumarse al premio a mejor película de animación en los Premios del Cine Europeo y a un palmarés que incluye premios a su banda sonora en Annecy -también mención del jurado- y Málaga.

Mejor película iberoamericana: La odisea de los giles, de Sebastián Borensztein

En un año sin clara favorita en la categoría iberoamericana triunfó de nuevo el cine argentino con La odisea de los giles, de Sebastián Borensztein, que repetía después de ganar en los Premios Forqué. El filme, que pudo verse fuera de concurso en la sección oficial del Festival de San Sebastián, tiene en su palmarés, además, con el premio a mejor actor para Luis Brandoni en el Festival de Cine de La Habana.

La odisea de los giles es la quinta película de Borensztein, reconocido fuera de su país especialmente por sus dos anteriores filmes: Un cuento chino (2011) y Kóblic (2016).

Mejor película europea: Los miserables, de Ladj Ly

Sorprendió en su paso por la sección oficial del Festival de Cannes -conquistó el Premio Especial del Jurado ex aequo- y poco a poco, esta arrolladora ópera prima, realizada a partir de un cortometraje homónimo de su director, se ha convertido en una de las películas del año, nominada al Óscar y a los Globos de Oro por Francia y desde el sábado, Goya a la mejor película europea.

Mejor actriz revelación: Benedicta Sánchez por O que arde

Una de las sorpresas de O que arde ha sido, sin duda, la ‘actriz natural’ Benedicta Sánchez. Era la gran favorita para llevarse el premio a mejor actriz revelación y así sucedió. También está nominada en esa misma categoría en las Medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos de España.

Mejor actor revelación: Enric Auquer por Quien a hierro mata

Menos anecdótico parece el Goya a actor revelación. Auquer es uno de los descubrimientos del año, no sólo por su trabajo en Quien a hierro mata, sino también por su papel en la serie Vida perfecta. En los Feroz hizo historia consiguiendo los galardones a mejor actor secundario de cine y mejor actor en una serie. Además, su trabajo en la película de Paco Plaza le ha reportado también un Gaudí y nominaciones en los Forqué -mejor actor- y las Medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos -mejor secundario-. Habrá que seguirle la pista.

Mejor actriz de reparto: Julieta Serrano por Dolor y gloria

Una veterana ‘chica Almodóvar’ ha triunfado este año con su papel de madre de Salvador Mallo en Dolor y gloria. A la tercera nominación consigue el premio. Antes había optado en la categoría por sus trabajos en Mujeres al borde de un ataque de nervios, también de Almodóvar, y en Cuando vuelvas a mi lado, de Patricia Ferreira.

Su trabajo en Dolor y gloria le ha valido también reconocimiento en los Feroz y los Gaudí y podría repetirse en las Medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos de España.

Mejor actor de reparto: Eduard Fernández por Mientras dure la guerra

Interpretar a Millán Astray en Mientras dure la guerra le ha reportado a Eduard Fernández, uno de nuestros intérpretes más reconocidos, su tercer Goya, segundo como actor de reparto -lo consiguió antes por En la ciudad y tiene uno como protagonista por Fausto 5.0-.

Ha estado nominado en otras nueve ocasiones, tanto en la categoría principal –Cosas que hacen que la vida valga la pena, El método, Todas las mujeres, El hombre de las mil caras– como en secundario –Todos lo saben, El niño, Biutiful, Son de mar– o revelación –Los lobos de Washington-.

Mejor actriz protagonista: Belén Cuesta por La trinchera infinita

Con el primer papel dramático de calado en su carrera, Belén Cuesta lo está ganando casi todo este año -Goya, Feroz, ASECAN- y más que podrían caer pronto -está nominada en los Fotogramas de Plata y en las Medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos-. Ya había empezado a asomar su nombre entre las nominadas a los Goya en dos ocasiones con sus trabajos de comedia: como actriz revelación por Kiki, el amor se hace y como actriz de reparto por La llamada.

También triunfa en televisión donde su papel en Paquita Salas está siendo ampliamente reconocido con nominaciones como la de los Feroz o los Premios Iris.

Mejor actor protagonista: Antonio Banderas por Dolor y gloria

Era el gran favorito del año. Premio en Cannes, nominaciones en los Óscar, los Globos de Oro o sus victorias en los Premios del Cine Europeo, los Forqué, los Feroz o los Premios ASECAN, entre muchísimos premios y nominaciones más… El personaje de Salvador Mallo le ha dado a Antonio Banderas su primer premio Goya -tiene uno de honor-. Lo consigue en su quinta nominación, cuarta como protagonista tras ¡Átame!, Two Much y La piel que habito. En 1987, en la primera edición de los premios del cine español, como recordó el propio Banderas en la gala del sábado, también optó infructuosamente a premio. Aquella vez fue como actor secundario por Matador.

Mejor dirección novel: Belén Funes, por La hija de un ladrón

A partir de su multipremiado cortometraje Sara a la fuga -nominado al Goya y doblemente premiado en Málaga-, Belén Funes debutaba en el largo por la puerta grande con esta película, La hija de un ladrón, que recuerda a los Dardenne y que domina de forma apabullante Greta Fernández -nominada a actriz protagonista el sábado y Concha de Plata en el Festival de San Sebastián-. En los últimos Premios Gaudí, la película arrasó, con premios a la dirección, el guion o a la mejor película en lengua no catalana.

Mejor dirección: Pedro Almodóvar por Dolor y gloria

El conseguido el sábado es el tercer premio Goya de Almodóvar como director tras los logrados por Todo sobre mi madre y Volver y tras diez nominaciones en la categoría -su primera vez fue por ¡Átame!-. No siempre se le ha tenido en España el cariño en la categoría que sí le han rendido fuera y eso un hecho -llegó a estar nominado al Óscar como mejor director por Hable con ella y, además de los Óscar, opta frecuentemente a los premios a película extranjera en galardones como los Globos de Oro, los César franceses o los BAFTA británicos-.

Mejor película: Dolor y gloria

La recepción de Dolor y gloria no ha podido ser mejor y sin embargo, se acabará la temporada con una sensación agridulce. La película que podía haber hecho ganar todo a Almodóvar se ha encontrado con un fenómeno internacional mayor: Parásitos. Mala suerte. Aún así, Dolor y gloria ya ha conquistado en España los máximos galardones en los Goya y los Feroz y a buen seguro seguirá la racha en los premios que aún quedan por conocerse, como las Medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos de España, los premios de la Unión de Actores o los Fotogramas de Plata. Y se ha paseado y paseará como representante española en las alfombras rojas de los Premios del Cine Europeo, de los BAFTA, de los Globos de Oro o de los propios Óscar. Su película más personal es una de sus películas más universales.

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