Premios Óscar 2020: PARÁSITOS hace historia

Por Domingo J. González

Los Óscar 2020 ya han pasado a la historia gracias a una película surcoreana que ha ganado los premios más importantes de la noche, esos que parecen siempre reservados a los estadounidenses. Da la sensación de que la Academia se ha intentado abrir al mundo y se le han colado hasta la cocina… Veremos si este es el principio de un cambio o se queda en la mera anécdota. Por su parte, los premios de interpretación sí que siguieron la escaleta prevista con tres recompensas tardías y una resurrección. España se volvió a casa sin premio –Klaus, Dolor y gloria y Banderas sucumbieron a Toy Story, Parásitos y el gran Joaquim Phoenix- y Gisela -sí, la de OT 1- reinó durante unos segundos en el escenario del Dolby Theatre… Pero a lo que veníamos: ¿Repasamos quién es quién en los ganadores de este año?

Mejor corto animado: Hair Love, de Matthew A. Cherry

La reivindicación de los derechos afroamericanos estuvo presente en los premios de este año de la mano del cortometraje de animacion Hair Love, de Matthew A. Cherry. El corto, un fenómeno en Youtube, ya ganó el Black Reel Award y se pudo ver en salas comerciales de EEUU antes de los pases de Angry Birds 2.

Tercer cortometraje de Matthew A. Cherry -primero animado- que además cuenta en su filmografía con dos largometrajes de ficción: 9 rides (2016) y The Last Fall (2012).

Mejor corto documental: Learning to skateboard in warzone (if you’re a girl), de Carol Dysenger

Learning to skateboard in warzone (if you’re a girl) o el acercamiento a un grupo de niñas afganas que está aprendiendo a montar en skateboard, no sólo ha ganado el Óscar de este año a mejor cortometraje documental, sino que en su haber tiene también el BAFTA o los máximos galardones de la International Documentary Association, del Santa Fe Independent Film Festival y del Tribeca Film Festival.

Lo firma la cineasta Carol Dysenger que ya tiene en su filmografía un largometraje documental –Camp Victory, Afganistán (2010)- y tiene otro en posproducción, One Bullet Afganistán, siempre con el país asiático como protagonista.

Mejor corto de ficción: The Neighbors’ Window, de Marshall Curry

The Neighbors’ Window llega al Óscar después de un año con galardones a mejor corto en festivales como el BendFilm Festival, Nashville Film Festival, Palm Springs International ShortFest , el Rhode Island International Film Festival o, fuera de EEUU, el Short Shorts Film Festival & Asia.

Primer Óscar para Marshall Curry, que es un nominado veterano. Ha optado a la estatuilla en tres ocasiones anteriores, aunque curiosamiente siempre en documental: en la categoría de largometraje por Street Fight (2006) y por If a Tree Falls: A Story of the Earth Liberation Front (2011) y en cortometraje por A Night at the Garden (2017).

Mejor diseño de producción: Barbara Ling y Nancy Haigh por Érase un vez… en Hollywood

El Óscar a la dirección artística -diseño de producción en terminología de la Academia- fue para el Hollywood de los 70 que recrea la última película de Tarantino. Al frente, dos veteranas como son Barbara Ling y Nancy Haigh que ya han conquistado con este trabajo otros premios importantes como el del Sindicato de Directores Artísticos o muchos de los galardones de los críticos en los diversos estados (Los Ángeles, Nevada, Santa Barbara, etc.).

Primer Óscar para Ling en su primera nominación. En su filmografía encontramos trabajos tan dispares como The Doors (Oliver Stone, 1991), Tomates verdes fritos (Jon Avnet, 1991) o Batman Forever (Joel Schumacher, 1995) y Batman y Robin (Joel Schumacher, 1997).

Para Haigh es su segundo Óscar en su octava nominación. Ya lo había logrado con Bugsy (Barry Levinson, 1991) y había optado a estatuilla con suss trabajos para los Coen, ¡Ave, César! (2016), Valor de ley (2010) y Barton Fink (1991), además de con Dreamgirls (Bill Condon, 2006), Camino a la Perdición (Sam Mendes, 2002) y Forrest Gump (Robert Zemeckis, 1994).

Mejor diseño de vestuario: Jacqueline Durran por Mujercitas

Se cumplió una de las tradiciones de los Óscar y es premiar en la categoría de vestuario a la ‘película de época’ del año. Al frente del diseño de vestuario de Mujercitas -que ya conquistó el BAFTA la semana pasada-, se encuentra Jacqueline Durran.

Segundo Óscar para ella tras el logrado en 2012 por ‘otra película de época’: Anna Karenina (Joe Wright). Ha estado nominada además en otras cinco ocasiones: tres a las órdenes de Joe Wright –Orgullo y Prejuicio (2005), Expiación (2007) y El instante más oscuro (2017)- y las otras dos con Mr Turner (Mike Leigh, 2014) y La bella y la bestia (Bill Condon, 2017).

Mejor maquillaje y peluquería: Kazu Hiro, Anne Morgan y Vivian Baker por El escándalo

Segunda estatuilla para la maquilladora Kazu Hiro tras la lograda en 2017 por El instante más oscuro. Además ha estado nominada en otras dos ocasiones: por Norbit (Brian Robbins, 2007) y por Click (Frank Croaci , 2006). Para las otras dos premiadas, Anne Morgan y Vivian Baker, era la primera vez que optaban a premio.

El maquillaje y la peluquería de El escándalo, que ha transformado a Charlize Theron y Nicole Kidman en las periodistas reales Megyn Kelly y Gretchen Carlson, respectivamente, ha triunfado también en los BAFTA y premios como los Awards Circuit Community Awards, los Chicago Independent Film Critics Circle Awards o los Gold Derby Awards.

Mejor edición de sonido: Donald Sylvester por Ford vs Ferrari

Primer Óscar en su primera nominación para Donald Sylvester por su trabajo en Ford vs Ferrari, de James Mangold. Con Mangold, precisamente, ha firmado algunos de sus trabajos más importantes como En la cuerda floja (2005) -por el que ganó un BAFTA-, Logan (2010) o 3:10 to Yuma (2007).

Además, en su filmografía también destacan otros filmes importantes como Master and Commander: Al otro lado del mundo (Peter Weir, 2003) o la película de animación El emperador y sus locuras (2000), uno de sus primeros trabajos destacados.

Mejor mezcla de sonido: Mark Taylor y Stuart Wilson por 1917

El Óscar a la mezcla de sonido suele ir a parar a menudo a la película bélica de la temporada y este año no fue una excepción. Mark Taylor y Stuart Wilson lo consiguieron por 1917.

Para Taylor es su primer Óscar en su tercera nominación. Ya había optado antes por su trabajo en Marte (Ridley Scott, 2015) y Capitán Philips (Paul Greengrass, 2013).

Wilson, también primerizo en premios, había estado nominado en cinco ocasiones más: tres por filmes de la saga Star WarsEl último Jedi (2017), Rogue One (2016) y El despertar de la fuerza (2015)- y además por Skyfall (2013) y Caballo de guerra (Steven Spielberg, 2011).

Mejor montaje: Michael McCusker y Andrew Buckland por Ford vs Ferrari

Michael McCusker consigue su primer premio de la Academia por el montaje de la trepidante Ford vs Ferrari. Era la segunda vez que optaba a galardón tras En la cuerda floja (2005). Por su parte, Andre Buckland consigue la estatuilla en su primera candidatura.

Con este trabajo para la película de James Mangold ya consiguieron el BAFTA y la mayoría de los premios de montaje en los distintos galardones de los dos últimos meses en EEUU.

Mejores efectos visuales: 1917

El equipo detrás de los premiados efectos visuales de 1917 lo forman Guillaume Rocherin, Greg Butier y Dominic Tuohy.

Segundo Óscar en su segunda nominación para Guillaume Rocherin tras La vida de Pi (Ang Lee, 2012). Para Greg Butier es su primer Óscar en su segunda nominación -tras optar por Harry Potter y las reliquias de la muerte, parte 2 (David Yates, 2012), episodio final de la saga-. Y también primera estatuilla para Dominic Tuohy, que ya había estado nominado en la categoría por los efectos visuales de Han Solo: una historia de Star Wars y por Star Wars: Episodio IX – El ascenso de Skywalker.

Mejor largometraje de animación: Toy Story 4

No pudo ser. Los premios obtenidos en las últimas semanas por Klaus nos hacía soñar con que la animación española se haría con su primera estatuilla, pero no fue así. La Academia volvió a premiar a Toy Story, reconociendo de paso a una de las películas más taquilleras del año. Una de las sagas animadas más importantes de la historia tiene así dos estatuillas, conseguidas por su tercera y cuarta entrega -el Óscar a mejor largometraje de animación, aunque ahora suene increíble, no se creó hasta 2002-.

Mejor largometraje documental: American Factory, de Steven Bognar y Julia Reichert

American Factory, de Steven Bognar y Julia Reichert, ganó el ÓScar a la mejor película documental tras lograrlo hace una semana también en los BAFTA. Pero quién está detrás de este acercamiento a una fábrica china que abre en una planta abandonada de General Motors en Ohio: los mismísimos Obama ejerciendo de productores. Como lo oyen.

Bognar y Reichert, sus directores, ya estuvieron nominados al Óscar a mejor cortometraje documental en 2010 por The Last Truck: Closing of a GM Plant, del que este filme puede considerarse una especie de continuación. Por su parte, Reichert ya había optado a premio en dos ocasiones anteriores: en 1983 con el largometraje documental Viendo en rojo: historias de comunistas americanos y en 1976 con Union Maids, ambos codirigidos junto a Jim Klein.

Mejor guion original: Bong Joon-ho y Han Jin Won por Parásitos

Los surcoreanos Bong Joon Ho y Han Jin Won firman el guion del fenómeno del año y han conseguido vencer en la categoría en la que casi siempre es favorito Quentin Tarantino (Érase una vez… en Hollywood), que ya ganara en los Globos de Oro. Parásitos ya conquistó hace una semana el BAFTA en esta categoría y se ha hartado de premios en las múltiples galas que han ido sucediéndose en los dos últimos meses en Hollywood.

Bong Joon Ho es el guionista de todas sus películas como director, aunque es la primera vez que coescribe junto a Han Jin Won, hasta ahora ayudante de dirección en algunas de sus películas.

Mejor guión adaptado: Taika Waititi por Jojo Rabbit

El neozelandés Taika Waititi consigue el Óscar por Jojo Rabbit, adaptación no exenta de polémica de El cielo enjaulado, la novela de Christine Leunens.

Su experiencia como guionista se reduce a películas en las que ha trabajado como director como las neozelandesas Eagle vs Shark (2007), Boy (2010) o A la caza de los ñumanos (2016) y, sobre todo, a su salto internacional en la serie Lo que esconden las sombras. Tiene una amplia agenda de proyectos anunciados, como director y como guionista. Habrá que seguirle la pista.

Mejor fotografía: Roger Deakins por 1917

Había mucho nivel en la categoría de dirección de fotografía este año, pero el gran favorito era Roger Deakins por la proeza de 1917, de Sam Mendes. Aquí sí se cumplieron los pronósticos.

Segundo Óscar para Deakins tras el logrado por Blade Runner 2049 (Dennis Villeneuve, 2018) y con su ¡décimoquinta nominación! Ya optó infructuosamente a premio con otros títulos de Sam Mendes –Skyfall (2013)-, de Villeneuve –Sicario (2016) y Prisioneros (2014)- o de los Coen –Valor de ley, No es país para viejos, El hombre que nunca estuvo allí, O Brother y Fargo-. Además optó también a estatuilla por su labor en Unbroken (Angelina Jolie, 2015), El lector (Stephen Daldry, 2009), El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford (Andrew Dominik, 2007), Kundun (Martin Scorsese, 1997) y Cadena perpetua (Frank Darabont, 1994).

Mejor película internacional: Parásitos, de Bong Joon Ho

De todos los premios a los que optaba Parásitos este era el más cantado. Y es una pena porque Almodóvar se ha encontrado con la apisonadora surcoreana el año en el que ha lanzado su película más madura. Sin la de Bong Joon Ho, seguro que la carrera internacional de Dolor y gloria hubiera sido muy diferente. Parásitos ya se cruzó con Almodóvar desde su estreno en festivales, en Cannes y festival a festival y premio a premio ha ido ganando la batalla, una y otra vez. Primera película surcoreana premiada en los Óscar -¡y nominada!-, lo que no deja de resultar increíble cuando nos paramos a pensar que Corea del Sur es tierra de cineastas del tamaño de Kim Ki-duk, Park Chan-wook o Hong Sang-soo.

Mejor música original: Hildur Gudnadottir por Jóker

Algunos medios han patinado al repetir hasta la saciedad que la islandesa Hildur Gudnadottir era la primera mujer en conseguir el Óscar a mejor música original. Aunque se denominara de otra manera, ya consiguieron el premio Rachel Portman en 1997 por Emma y Anne Dudley en 1998 por Full Monty. Disquisiciones anecdóticas aparte, Gudnadottir era la gran favorita este año, tras haberlo ganado todo incluyendo el Globo de Oro y el BAFTA. Este ha sido su año tras lograr también un Emmy y un Grammy por su trabajo en la miniserie de HBO Chernobil.

Se lleva el Óscar en su primera nominación y consolidando en EEUU una carrera aún joven en la que destacan títulos como Sicario: El día del soldado (Stefano Sollima, 2018), María Magdalena (Garth Davis, 2018) o Tom de Finlandia (Dome Karukoski, 2017).

Mejor canción original: (I’m) Gonna Love Me Again, de The Rocketman

Elton John consigue su segundo Óscar a mejor canción original tras el logrado por la ya mítica Can you feel the love tonight de El rey león (1994). En aquella ocasión y junto al letrista Tim Rice, optó al premio con otras dos canciones -no menos míticas- de la película de Disney: Hakuna matata y Circle of Life. Esta es la primera vez que consigue el galardón junto a su colaborador habitual, Bernie Taupin, con el que ya había firmado canciones para otros filmes como La sonrisa de Mona Lisa (Mike Newell, 2003) o Gnomeo y Julieta (2011).

(I’m) Gonna Love Me Again, tema central de Rocketman, el biopic del propio Elton John, era también la favorita. Ya tenía en su haber el Globo de Oro y varios premios de esos que se van recogiendo durante las semanas previas a los Óscar por todo EEUU.

Mejor actriz de reparto: Laura Dern por Historia de un matrimonio

Que Laura Dern no tuviera Óscar, que, con la de este año, sólo hubiera estado nominada en tres ocasiones y que ninguna de ellas perteneciera a sus trabajos con David Lynch son de esas cosas absurdas que tiene la historia de los galardones de la Academia. Su breve pero icónica aparición en Historia de un matrimonio, de Noah Baumbach, viene ahora a maquillar la injusticia. Antes había optado a estatuilla como protagonista por Alma salvaje (Jean-Marc Vallée, 2014) y como secundaria por Rambling Rose (Marta Cooldrige, 1991).

Su trabajo en la película de Baumbach le ha dado todos los premios de la categoría esta temporada, algo que comparten, por cierto, los cuatro interpretes reconocidos.

Mejor actor de reparto: Brad Pitt por Érase una vez… en Hollywood

Otro que se ha hartado esta temporada de subir a todos los escenarios para recoger galardones a secundario es Brad Pitt. Él tampoco tenía aún premio pese a ser un actor icono y haber estado nominado en tres ocasiones anteriores -como secundario por 12 monos (Terry Gilliam, 1995) y como protagonista por Moneyball (Bennett Miller, 2012) y El extraño caso de Benjamin Button (David Fincher, 2009). Lo consigue con un papel simpático, pero sin demasiado espacio para el lucimiento y sorprende por ello la unanimidad de todos los premios en la temporada, sobre todo compitiendo con pesos pesados como Al Pacino, Joe Pesci o Anthony Hopkins. También sorprende que grandes interpretaciones históricas de Pitt hayan sigo ninguneadas por las nominaciones como El club de la lucha, El árbol de la vida o este mismo año Ad Astra. Ahora ya tiene el Óscar.

Mejor actor: Joaquim Phoenix por Jóker

Aunque si alguien llevaba mereciendo un Óscar y este año por fin se ha hecho justicia con su carrera ese es Joaquim Phoenix. Su Jóker ha dominado con autoridad la temporada de premios y eso que no lo tenía fácil, con el referente siempre cercano del personaje que creó Heath Ledger en El caballero oscuro (Christopher Nolan, 2008) y que le valió un Óscar póstumo.

Phoenix había optado a estatuilla antes como protagonista por The Master (Paul Thomas Anderson, 2012) y por En la cuerda floja (James Mangold, 2005) y como secundario por una de sus interpretaciones más recordadas, la de Gladiator (Ridley Scott, 2000). Pero han sido muchas más las interpretaciones viscerales que merecieron mejor suerte en los premios más importantes del cine estadounidense: Her (Spike Jonze, 2014), En realidad, nunca estuviste aquí (Lynne Ramsey, 2017), Los hermanos Sister (Jacques Audiard, 2018), Puro vicio (Paul Thomas Anderson, 2015), Two Lovers (James Gray, 2008) y un largo etcétera.

Mejor actriz: Renée Zellweger por Judy

La resurrección de Renée Zellweger era otro de los premios cantados de la noche. Otra cosa es que pueda ser justo que una actriz como Zellweger tenga dos Óscar -lo consiguió antes como secundaria por Cold Mountain (Anthony Minguella, 2004)y haya optado dos veces más como protagonista: Chicago (Rob Marshall, 2002) y El diario de Bridget Jones (Sharon Maguire, 2001).

Este año ha vuelto a funcionar la apuesta por un biopic de una estrella real en horas bajas con Judy, sobre lo últimos días de Judy Garland. Y ademas ha funcionado sin fisuras, sin dejar que las posibilidades de ninguna otra candidata, especialmente Scarlett Johansson, asomaran siquiera en algun momento de la temporada.

Mejor director: Bong Joon-ho por Parásitos

Llamó la atención internacional ganando en el Festival de San Sebastián -Concha de plata, director y FIPRESCI- con Memories of Murder (2002). Y siguió ganando seguidores con The Host (2006) y con Mother (2009). El salto al inglés era inevitable para Bong Joon-ho y se produjo con Snowpiecer (2013) y Ojka (2017). Pero ha sido su regreso a Corea del Sur el que le ha dado la confirmación absoluta en todo el mundo, ante los críticos, festivales y en todos los premios de la temporada. Cuál será su siguiente paso después de Parásitos.

Mejor película: Parásitos

Tuvo el mejor debut posible: ganando la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Arrasó como no podía ser de otra forma en los Blue Dragon, los Goya de Corea del Sur, conquistando los premios a mejor película, director, actriz, actriz secundaria y dirección de arte -curiosamente no ganó el de mejor guion original-. Y ha ganado todos los reconocimientos a película extranjera posibles además de algunos en categorías ‘mayores’ como guión, dirección o película. Es la película del año por muchas razones y sus históricos Óscar han venido a refrendarlo. Es la primera vez que una película en lengua no inglesa gana el máximo premio y la primera vez que el mismo filme gana en película extranjera y mejor película -antes pudieron hacerlo pero no lo consiguieron La gran ilusión (Jean Renoir, 1938), Z (Costa Gavras, 1970), Los emigrantes (Jaén Troell, 1972), Gritos y susurros (Ingmar Bergman, 1973), El último emperador (Bernardo Bertolucci, 1988), El cartero y Pablo Neruda (Massimo Troisi y Michael Radford, 1995), La vida es bella (Roberto Benigni, 1998), Tigre y dragón (Ángel Lee, 2001), Babel (Alejandro González Iñárritu, 2007), Amor (Michael Haneke, 2013) y Roma (Alfonso cuarón, 2019)-.

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